
Impresionante lo vivido ayer. Es dificil ponerle palabras a un día así. A las 5 salí de casa en dirección a Gijón, donde las calles ya estaban llenas de gente ataviada con cualquier cosa (bufandas, camisetas, banderas, gorras..) rojiblanca. Después de sufrir para aparcar y cuando todavia faltaba media hora para el partido, los bares ya estaban llenos y tuvimos que apañarnos en el Otiellu de pie junto a la tele. Vibramos con el gol del Cordoba, el golazo de Bilic a pase de Barral, el segundo de Luis Moran... y por fin, el pitido final y la celebración. Preciado desatado, Barral haciendo de Raúl y dando pases con la muleta, todos gritando "Machupichu" en el tunel de vestuarios antes de salir, mientras disfrutaban los otros heroes del día (el filial también ascendió).
Algunos de los momentos más especiales se vivieron cuando todo el estadio cantaba el mítico "Ahora Quini ahora!" al "brujo", que desde el palcó agradeció numerosas veces el gesto y no pudo contener la emoción. El máximo icono del sportinguismo se merecía más que nadie una alegría así.


Después, lo inevitable, por mucho que se hubiera insistido, es normal que la gente no pudiese evitar la tentación y hubo "invasión". Entre tanto, nosotros seguiamos en el Otiellu a la espera de hablar con Edu y el resto de los afortunados que lo vivieron en el campo. Los "interceptamos" a la salida del bar y pusimos rumbo al muro para ver el paso del autobús.
En ese momento la marea de gente ya era impresionante. Los coches, lejos de sufrir el atasco como ocurriría un día cualquiera, pitaban y se unian a la fiesta como el que más, adornados con banderas, bufandas, etc..

Llegamos al Nautico y nos situamos en el montículo de los jardines para esperar el paso de los heroes. Entre tanto ya habia visto a unos cuantos conocidos, empezando por Juaco, un compañero de la EGB en Cabueñes que ya por aquel entonces, hace 15 años, era sportinguista hasta la medula, a Pirs, Jorgito...

Por cierto que allí nos hicimos varias fotos, algunas con la cámara de mi movil y otras que nos hicieron, a ver si las consigo y las subo aqui o al facebook. El paso del bus fue algo más soso de los esperado, porque para nuestro lado estaban los del filial y Manfredo, solo pude distinguir bien a Diego Castro al final del todo.
Avanzamos junto a la "mareona" y tras pasar el dispositivo policial llegamos a la plaza del Ayuntamiento, al menos hasta donde se podía llegar sin liarse a empujones (no hubo incidentes en ese sentido salvo un "amago" de gente que salía medio corriendo y con cara de susto en plan avalancha, pero nada grave).

No pudimos ver gran cosa pero si escuchar a los protagonistas gritando y celebrandolo, con recadito al país vasco incluido ("Badiola jo****!, Badiola jo****!!"). Tras la espantada de gente si pudimos entrar en la plaza y ver un poco a los jugadores mientras agitaban la sidra y bajaban abajo a saludar. Mención especial al DJ que aparte de los temas obligados (el himno repetido hasta la saciedad, el Gijón del alma, etc..) tenía buen gusto y nos puso desde Moby hasta Franz Ferdinand pasando por los Guns´n´Roses.
La última parada fue la plaza del Marques donde pudimos ver la estatua de Pelayo ya ataviada con la bufanda, las banderas del Sporting y de Asturias, el peto del nº12... como deciamos, solo le faltaban los gayumbos, jeje. La gente seguiría de juerga como si de la noche de los fuegos o la hoguera se tratase, pero uno tenía que madrugar hoy y ahí se terminó la fiesta. Eso si, para rematar la noche, de la que volvia a casa distinguí la figura de un friki, bandera en mano, que caminaba solo por la Guia. Era Edu y me prestó verle y acercarle a casa para poner el broche de oro a la celebración (los habiamos perdido entre el Nautico y el Ayto.)

Y como dice el título, la ilusión no nos la puede robar nadie, así que los Lakers ganaron el 5º partido salvando el 1º match ball y ahora jugarán el 6º el Martes en Boston. El partido fue un poco más de lo mismo: poco baloncesto salvo en el primer cuarto. Los Lakers llegaron a ganar de 19 pero de nuevo se dejaron la ventaja por el camino y tuvieron que decidir en los últimos minutos gracias a un robo y mate de Kobe y al acierto de Fisher al final. Gasol hizo su mejor partido en las finales y tanto él como Odom y los dos ya mencionados cumplieron, y con eso y poco más, los Lakers pueden ganar a cualquiera. Boston, con Garnett en problemas con las faltas y Pierce siendo el mejor hasta que al final también le eliminaron, no pareció creer en la victoria. ¿Habrá milagro? Después de lo de Vitoria el otro día todo es posible. We Believe!!